La nueva infraestructura del Aeropuerto Arturo Merino Benítez entrega a Chile una renovada y moderna puerta de conexión con el extranjero y responde a su potencial como centro de negocios, turismo e innovación en la región.
Desde el 28 de febrero, el nuevo terminal internacional (T2) del Aeropuerto de Arturo Merino Benítez (AMB) comenzó a operar gradualmente. La infraestructura de 248.400 m² y con una capacidad que creció a más del doble —pasando de 16 a 38 millones de pasajeros por año—, convierten al Aeropuerto de Santiago en un hub internacional, el más moderno de Sudamérica.

Con una inversión de US$ 990 millones, la obra fue realizada por el consorcio franco-italiano Nuevo Pudahuel, integrado por Groupe ADP, VINCI Airports y Astaldi Concessioni, que desde octubre de 2015 tomó en sus manos, en virtud de una concesión a 20 años, la construcción y operación del nuevo Aeropuerto de Santiago.

El T2 incorpora tecnología en muchos procesos para mejorar la experiencia del pasajero. En concreto, facilita el embarque, a través de sistemas automáticos de registro y chequeo de maletas. También en las llegadas, cuenta con sistemas de revisión automática de maletas para detectar elementos restringidos por el SAG o la Aduana.

Asimismo, aumenta la capacidad de revisión en policía internacional, seguridad aérea (AVSEC) y en las cintas de maletas. También, ofrece más servicios, como una sala de lactancia, una estación para 26 buses que facilita el uso y circulación del transporte, más estacionamientos y áreas verdes. Por último, incorpora nuevos comercios, oferta gastronómica y dos boulevares públicos que tienen un anfiteatro para 250 personas.

‘Estamos entregando una nueva puerta de entrada a Chile, que cumple con los más altos estándares internacionales, fortalece aún más el atractivo del Aeropuerto de Santiago, lo que contribuye a fortalecer su conectividad con el mundo y responder a su potencial como centro de negocios, turismo e innovación en Latinoamérica’, destaca Xavier Lortat-Jacob, gerente general de Nuevo Pudahuel.

Otro aspecto importante es que el nuevo edificio permitirá responder además al crecimiento del tráfico aéreo registrado desde el inicio de la concesión. El Aeropuerto de Santiago recibió 24,6 millones de pasajeros en 2019 gracias a la apertura de 20 nuevos destinos internacionales y la llegada de seis nuevas aerolíneas.

Cabe destacar que desde su entrada en el mercado chileno, Nuevo Pudahuel en conjunto con sus accionistas se enfocó en desarrollar y optimizar el tráfico. Con este propósito y en conjunto con la política de reducción de tasas de embarque impulsada por el actual Gobierno, el resultado fue un crecimiento de más de 41% en 2015-2019, en contraste al periodo 2012-2015.

Esa cifra, sin embargo, cayó abruptamente tras la pandemia. En 2021 no superó los 10 millones, y hoy el tráfico internacional alcanza a 40% de lo que había antes de marzo de 2020, cuando irrumpió el covid-19 a nivel mundial.

La inauguración del nuevo terminal internacional del Aeropuerto de Santiago se realizó el sábado 26 de febrero, con la presencia de Sebastián Piñera, Presidente de la República de Chile, junto a los ministros de Transportes y Telecomunicaciones, Gloria Hutt, y Obras Públicas, Alfredo Moreno, además de Xavier Lortat-Jacob, gerente general de Nuevo Pudahuel.

Ampliación de AMB

El aeropuerto es una obra de Estado, que ha avanzado durante los tres últimos gobiernos y que consiste en la expansión y renovación del Aeropuerto Arturo Merino Benítez, considerando el diseño, la construcción y la puesta en marcha de diversas obras.

El proyecto no solo entrega un nuevo edificio para el transporte aéreo internacional, también remodela el actual terminal, que estará destinado al transporte nacional. Su objetivo es generar un complejo aeroportuario que permita resolver diversas necesidades y concebir un polo de atracción turística y comercial.

‘El plan de ampliación comprende diversas obras y fases que Nuevo Pudahuel ha ido ejecutando, conforme lo definen las bases de nuestro contrato de concesión. Próximamente iniciaremos la completa remodelación del antiguo terminal, que será en forma exclusiva dedicado a vuelos nacionales. Simultáneamente estamos ampliando ese terminal, con la construcción de un nuevo espigón que genera ocho puentes adicionales’, explica Xavier Lortat-Jacob.

Y agrega: ‘En el futuro, este proyecto contempla la ampliación del terminal con dos espigones adicionales, G y H, que se activan una vez que la demanda de pasajeros gatille esa necesidad. Lo mismo ocurre con el edificio central, que tiene espacios para aumentar en superficie, con el propósito de incrementar el número de counters, módulos de control y de procesos aeroportuarios, así como el sistema de maletas’.

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