Mientras prepara las obras de la segunda fase de su proyecto Gran Parador en El Colorado, Andacor está dando forma a un desarrollo residencial que apunta a la creciente preferencia de las personas por vivir fuera de las ciudades.

El desarrollo de la pandemia profundizó una serie de cambios en las prioridades de las personas al momento de decidir cómo y dónde vivir. A partir de fenómenos como la expansión del teletrabajo, muchas familias han salido de las grandes urbes para instalarse en la playa o el campo, en tanto no son pocas las empresas que han trasladado parte de sus oficinas a zonas antes vistas solo como un destino turístico.

Y si este fenómeno se ha dado con fuerza en el sur del país y en la costa ¿Por qué no impulsarlo también en la montaña? Esa es la pregunta que desde hace algunos años se hacen en Andacor -el holding que controla Parque de Farellones y el Centro de esquí El Colorado- y que hoy buscan responder con el desarrollo de un polo urbano ubicado en plena precordillera frente a Santiago. Peter Leatherbee, gerente general de Andacor, cuenta que la idea de diversificar el negocio llevó al grupo a desarrollar en 2013 un ‘master plan’ en conjunto con especialistas norteamericanos que apuntaba a aprovechar la geografía del lugar, y con ello las oportunidades de desarrollo inmobiliario. Y en esa línea, la compañía primero dio vida al Parque de Farellones para explotar la temporada invernal, pero con el tiempo siguieron manteniendo su convencimiento de que aún ‘había una necesidad que no se estaba atendiendo más allá de esquiar’, cuenta el ejecutivo. ‘Nos dimos cuenta de que la montaña estaba secuestrada de los chilenos, en el sentido de que si uno mira el desarrollo de las playas, no está balanceado’, señala Leatherbee.

Así, en busca de ampliar los horizontes de este sector a fines de 2019 iniciaron la construcción del hotel-condominio Gran Parador en el Centro de Ski El Colorado. Y si bien la irrupción del Covid-19 complicó el panorama para la partida de este ‘condo hotel’, desde Andacor vieron una oportunidad. ‘Cuando permitieron a los santiaguinos salir los fines de semana, la montaña se llenó. En verano hubo una invasión porque las personas comenzaron a valorar lo que era el outdoor. Así, vimos que hay personas que están buscando ya no vivir en la capital, y está la oportunidad de hacerlo en la playa o en el sur. Y falta en la montaña’, sostiene el ejecutivo. Pero había otro obstáculo más: la falta de infraestructura, por lo cual la firma se enfocó en crear las condiciones para generar oferta en áreas como los colegios y espacios de cowork, además de la provisión de servicios básicos.

Desarrollo inmobiliario

Uno de los polos que busca explotar el grupo en Farellones corresponde a la construcción de casas del tipo ‘townhouses’ en medio de la montaña, además de analizar la apertura al modelo de multifamily. Actualmente, Gran Parador cuenta con departamentos de hasta 100 m2 destinados a la venta como al alojamiento temporal, los cuales cuentan con el equipamiento del complejo que considera un boulevard, spa, y piscinas.

La primera etapa -que demandó recursos en torno a UF 500 mil- ya cuenta con más del 70% de las unidades vendidas y fue concebida con un carácter residencial. Por su parte, para el próximo desarrollo de la segunda etapa -para la cual está prevista una inversión en torno a UF 400 mil- estará más enfocada en el área hotelera. En este contexto, uno de los grandes desafíos de Andacor ha sido dar respuesta a las inquietudes de los usuarios que consideran a la montaña como un lugar para vivir y que les permita trabajar. Para dar forma a este concepto, han sostenido conversaciones con colegios, empresas de cowork, hoteles y strip centers, además de sostener contactos con empresas chilenas y extranjeras que deseen ampliar su portafolio de inversiones.

‘Han llegado personas que han vendido departamentos de UF 2 mil en el centro de Santiago y están trayendo la inversión acá porque se dieron cuenta de que la cantidad de meses equivalentes de ingresos es muchísimo más de lo que obtendría en un arriendo en la capital. Y eso los fondos de inversión lo están entendiendo’, cuenta Leatherbee. ‘En la medida en que uno entiende cuáles son las barreras de entrada, puede empezar a ofrecer eso para desarrollar la montaña. ¿Por qué Farellones no puede ser una especie de Chicureo, pero con aire puro?’, señala el ejecutivo.

Los planes en 2022

Para este año, el grupo tiene consideradas inversiones por más de US$ 1 millón. Una gran parte estará destinada a la puesta en marcha de una nueva fabricadora de nieve artificial que abastecerá hasta un 16% de las pistas de la Región Metropolitana, cobertura que aumentará a 30% en 2023. A esto se suma el desarrollo inmobiliario en Farellones, y el mejoramiento de las instalaciones del Centro de Montaña de Pucón, adjudicado por el grupo en noviembre pasado. Andacor acaba de firmar el contrato con Bienes Nacionales, pero aún restan los últimos trámites administrativos para ‘la entrega oficial de las llaves’.

El centro comenzaría a operar en la temporada de invierno de 2023. ‘En la medida que ofrezcamos una buena oferta, sustentable y en sintonía con el entorno, esperamos que pueda haber una visita al volcán mucho mayor y también mucho más ordenada’, concluye Leatherbee.

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