Estudiantes de Diseño de Vestuario de Duoc UC Viña del Mar estrenan prototipos para dulceros y dulceras de La Ligua.

por Valentinne Rudolphi, Abr 16, 2024

En la activación de La Ligua también vivimos un importante precedente: la presentación del vestuario para los sindicatos de dulceros y dulceras de La Ligua, trabajo liderado por Andrea Ávila desde nuestro Comité Gestor de Servicios Creativos.

Andrea Ávila es Directora de la Carrera de Vestuario de Duoc UC Viña del Mar, a quien entrevistamos por su participación en la activación de MetaDistritos en La Ligua. Acá presentaron los prototipos de vestuario para dulceros y dulceras de La Ligua, generados por las alumnas ahora tituladas de dicha carrera: Antonella Ferlice, Catalina Jélvez, Alejandra Campuzano y Daniela Sandoval.

Primero, cuéntame sobre el valor de este proyecto. Estos prototipos están pensados en muchos sentidos para los dulceros y dulceras, ¿cómo fue ese proceso de estudio y observación para generar los modelos de vestuario?

– Bueno, principalmente para los dulceros hicimos un estudio de puestos de trabajo en terreno junto a los sindicatos, ya que ahí nacen las necesidades y requisitos según las problemáticas que podamos nosotros resolver. Lo primero que saltó en este sentido es el tema identitario, ya que ellos y ellas querían unificarse y formalizarse visualmente, ya que son cinco sindicatos diversos. Así potenciar el turismo y que los clientes puedan confiar en ellos. Luego, por otra parte, nos dimos cuenta de las condiciones climáticas que vivían, aplicando criterios técnicos como materiales de vestuario de alta montaña por los diversos turnos que tienen, a veces de muchísimas horas, pasando por muchas condiciones climáticas adversas. En ese sentido, las vestimentas resisten al viento, al frío, al agua y también hay resistentes al sol, con protección UV. El estudio de puestos de trabajo nos ayudó mucho a identificar los elementos del clima que les afectan. Por último, revisamos la usabilidad y flexibilidad de las prendas, que se adaptaran a su mecanismo de trabajo, manteniendo elementos en su tamaño o ciertos bolsillos según los comentarios que hacían. 

Uno de los factores principales es el de la protección con elementos de alta visibilidad, porque al día de hoy los dulceros siguen siendo atropellados en ruta. Si bien tienen un delantal, es muy poco para su seguridad. Así que eso lo tuvimos en consideración según la normativa vigente. Hay muchas cosas técnicas que implementamos, como los logos y todo para potenciar su identidad también.

Yéndonos quizás hacia otro lado: ¿cuál es la importancia del diseño, su rol en la vida de las personas en aspectos prácticos? Quizás no siempre vemos lo presente de estos elementos técnicos que tiene el vestuario.

– Es un poco mi bandera de lucha, sobre todo en el área del vestuario. Nosotras como diseñadoras estamos sometidas al prejuicio de que solo hacemos moda, la verdad es que llevamos muchos años mostrando la realidad del vestuario técnico, ya que genera mucha empleabilidad de manera muy potente en Chile. Lo que repercute en nuestras alumnas. Se desconoce que somos especialistas en decisiones que pueden mejorar la calidad de vida de alguien en su trabajo, por ejemplo. El vestuario tiene que ver con la productividad, por ejemplo. Es importante poner en valor lo que sabemos, lo que saben estas alumnas tituladas que participaron en este proyecto. 

Ahora, sobre los prototipos, ¿se ha hablado sobre su posible implementación y proyección?

– La verdad es que los dulceros se han encariñado mucho con el proyecto. Están ávidos de que esto se financie. Y son personas muy pujantes, que hacen que las cosas pasen. Eso va a generar que logren implementar los prototipos, pero hay que buscar recursos de todas partes. Hay que hacerlo paulatinamente. Primero debemos tener ciertas cotizaciones para que tengan un margen.

Viajar solo, la nueva tendencia que lleva al autoconocimiento y a una mejora en el bienestar emocional

Hay un boom de viajeros jóvenes y adultos mayores que buscan conocer nuevos lugares en solitario, la mayoría de ellos en Asia, Europa y Sudamérica. Derribar miedos, subir el autoestima y aprender a estar consigo mismo son algunos beneficios de esta experiencia, aseguran los expertos.

A sus 26 años, el chileno Clemente Pérez nunca había viajado solo, pero desde hace unos dos que sentía las ganas de hacerlo.

Hasta ahora, solo había viajado fuera de Chile con su familia, cuenta, pero al menos dos de sus amigos habían emprendido viajes en solitario por Sudamérica y le habían contado que la experiencia les había cambiado la vida en varios aspectos psicológicos.

Pérez tomó la decisión y en mayo pasado compró un boleto a Buenos Aires. El itinerario: una semana para pasear a solas por la llamada ‘ciudad de la furia’ y, quizás, encontrarse con un par de amigos que viven allí.

‘Un día caminé solo por toda la avenida Corrientes, viendo el atardecer mientras escuchaba música con audífonos. Visité varias librerías y me pude tomar el tiempo de revisar todos los libros que me interesaban. Hasta me di cuenta de que me gusta el helado de pistacho’, cuenta Pérez entre risas.
Y continúa: ‘Son cosas que parecen simples, pero que me hicieron sentir mucha paz, como con una tranquilidad interna. Además, yo siempre he vivido con mis papás, y el simple hecho de tener que coordinar yo solo todo el alojamiento, el presupuesto, etcétera, me hizo sentir muy capaz, como que yo me la puedo. Regresé sintiéndome como más independiente y con mejor ánimo en general’.

Este tipo de turismo en solitario está de moda. De hecho, la experiencia se ha convertido en una fuerte tendencia que múltiples empresas especializadas están reportando desde distintas partes del mundo.


Hombres y mujeres
En España, por ejemplo, varias agencias de viajes han reportado un aumento de viajeros en solitario de hasta el 70% en los últimos tres años, según consignó recientemente el diario El Mundo.

Se trata de un fenómeno que también ha permeado a los chilenos. ‘Esto, claramente, está aumentando en Chile’, afirma Pedro Escobedo, director de Marketing y Alianzas de Viajes Falabella.

‘Desde hace un par de años, hemos visto un crecimiento de la tendencia de viajeros solos. La cifra que manejamos es un 28% de aumento, versus el período prepandemia’, asegura Escobedo.

Y agrega: ‘Esto se ve de forma más marcada en el rango etario de entre 25 y 40 años, y tanto en hombres como en mujeres’.

Eliana Álvarez, gerenta de Marketing de la empresa Despegar, confirma el fenómeno. ‘A través de la comunicación que tenemos con nuestros clientes, como encuestas, sí hemos visto un fuerte interés y aumento de las personas interesadas en viajar solas desde Chile’.

La ejecutiva comenta que desde Despegar han detectado la tendencia principalmente en dos segmentos de edad. ‘Las personas que salen de la universidad y quieren vivir esa experiencia antes de empezar en el mundo laboral, y otro grupo que nos llama mucho la atención, que son los mayores de 60 años, comúnmente jubilados’.

Sobre los lugares que más interés generan, ambos ejecutivos coinciden en que el sudeste asiático es un destino fuerte, así como Australia, Europa y varios lugares dentro de Sudamérica.
‘Algunos destinos muy visitados últimamente son Cusco y Machu Picchu, además del sur de Argentina y de Chile’, asegura Álvarez.


Pero ¿por qué hay más personas viajando solas? Escobedo cree que la pandemia ha sido el principal catalizador del fenómeno.
‘Creemos que cuando el brote se empezó a controlar más y abrieron las fronteras, muchas personas se atrevieron a hacer el viaje de sus sueños o incluso a viajar solos para enfrentar miedos, para salir de la zona de confort’, dice el ejecutivo.


Crecimiento personal
‘Viajar solo es una experiencia desafiante y quizás, en ese sentido, hay una experiencia de crecimiento personal que las personas están comenzando a buscar’, añade.


Álvarez coincide en que la pandemia puede tener mucho que ver con la tendencia.

‘Vemos que después de la pandemia la gente se empezó a replantear la forma en la que viaja’, señala la ejecutiva. ‘Hay como una intención de hacer las cosas que siempre quisieron hacer, de hacer ese viaje soñado y para el cual si no consigues con quien ir, pues lo haces solo igual’, agrega.

Viajar solo puede tener un fuerte componente positivo de salud mental, apuntan expertos del área.
‘Para algunas personas viajar solos puede servir como una forma de mindfulness, porque al no estar distraídos con acompañantes pueden estar presentes en las experiencias a través de los sentidos’, dice María Paz Altuzarra, psicóloga de Clínica U. de los Andes.

‘Estoy de acuerdo en que esto puede servir como una estrategia para derribar miedos importantes y superar barreras que tenemos, porque cuando viajas solo sorteas dificultades que dan la sensación de ser más competente, más capaz, y de ahí empiezan a surgir sentimientos de logro que nutren el autoestima y la salud mental’, agrega Altuzarra.

Daniela Toro, psicóloga de Medicop, comenta que la experiencia de viajar solo además puede fomentar el autoconocimiento.

‘El hecho de estar más conectado con la convivencia con uno mismo tiene el beneficio de entregar una experiencia de mayor autoconocimiento, de poder conectar más con los propios sentimientos y emociones, cosas que están muy al fondo de uno’, dice Toro.


No es para todos
La especialista coincide en que esa convivencia con uno mismo refuerza también el autoestima, ‘además de la capacidad de la toma de decisiones y la autoeficacia’.

Los expertos en salud mental advierten, eso sí, que viajar solo no necesariamente va a ser una experiencia gratificante para todo tipo de persona.

Juan Pablo Westphal, psicólogo del Centro de Salud Mental de Clínica Santa María, explica: ‘Si nunca has practicado un espacio de intimidad contigo mismo o eres una persona con ansiedad no tratada, en realidad podrías generar más ansiedad o más angustia con este viaje y podrías pasarlo mal’.

Westphal añade: ‘También puede ocurrir algo similar en personas que les da mucho miedo estar solas. Obligarse a un viaje en solitario porque es tendencia puede provocar mucha tensión’.

En ese sentido, los expertos aconsejan tomar en cuenta estos aspectos antes de tomar la decisión, con la finalidad de que el viaje sea una experiencia gratificante y se logren los objetivos trazados, como afirma Pérez que le sucedió durante su paso en solitario por la capital argentina.

‘Siento que esto es algo que le faltaba a mi vida para sentirme más seguro. Sentí que interioricé y descubrí cosas de mí. El gran cambio es que siento que ahora tengo más confianza para lanzarme a hacer cosas que antes tal vez no hubiese hecho’, puntualiza el joven, quien ahora quiere repetir la experiencia, esta vez por México.