PUERTO. La primera de ellas, «Viking Jupiter», arribó ayer y permanecerá hasta el jueves en TCVAL.
Una semana inédita, dado los efectos que ha tenido la pandemia sobre este sector del turismo, vivirá Valparaíso con la llegada de cuatro cruceros durante la última parte de enero. Una cifra común para otras temporadas, pero que hoy resulta llamativa, pues desde el inicio de la emergencia sanitaria solo tina nave de pasajeros arribó ala capital regional -en diciembre pasado- y fue la misma que recaló ayer en el sitio 8 del Terminal Cerros de Valparaíso (TCVAL): el «Viking Jupiter».

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Poco más de 170 pasajeros desembarcaron, mientras que 302 iniciarán desde el jueves su viaje que tendrá como próximo destino la ciudad de Puerto Montt. También se espera esta semana las recaladas de dos embarcaciones de la línea Silversea Cruises: «Silver Whisper» y «Silver Moon». Estas dos embarcaciones arribarán al Terminal Pacífico Sur (TPS) mañana y el jueves, respectivamente, donde permanecerán algunas horas para realizar intercambio de pasajeros. La última de las naves anunciadas para las próximas jornadas es el «Viking Star» que arribará el último día del mes y que estará una noche atracada en TCVAL.

«Este es un barco nuevo que está haciendo un crucero mundial y que en principio partía por Asia, pero por diversas razones decidieron iniciar por Sudamérica y específicamente por Chile, donde llegará a Valparaíso para proseguir a Puerto Montt, luego a Punta Menas y desde allí a Montevideo antes de iniciar su itinerario mundial que dura 180 días», comentó el gerente general de la empresa Destination Management Chile (DMC), Claudio Nast. «Hay que hacer presente lo que significa que arriben las líneas al país. Por ejemplo, en el caso del `Viking Jupiter’, tiene una capacidad para 920 pasajeros, pero que por un tema de aforo de seguridad solo navega con un tercio de esa cifra», agregó el ejecutivo de la operadora turística, quien destacó la relevancia de que la industria mantenga una continuidad en sus operaciones pese a que los números no se comparan con el escenario prepandemia.

UN PRECEDENTE

«Esto sienta un precedente muy importante de que se puede recibir cruceros y se está haciendo con los protocolos adecuados. Y en ese sentido, las autoridades del país han sido muy serias», agregó Nast. Es así, por ejemplo, que el «Viking Jupiter», que en un principio cubría la ruta Valparaíso-Buenos Aires, vio amenazada su operación luego que el vecino país dispusiera la cuarentena a los cruceros ante la posibilidad de que un pasajero tuviera la variante ómicron.

Ante esto, la línea europea decidió mantener su operación en Sudamérica, pero solamente en Chile, salvo una parada de naturaleza logística en Ushuaia. «La clave acá es ser serios, nosotros trabajamos muchos meses con la autoridad para permitir la llegada de cruceros y no se pueden cambiar las condiciones a mitad de camino», manifestó, añadiendo que la seriedad de las autoridades chilenas se ha valorado en el sector, pues se ha cumplido con lo planteado respecto a los protocolos y otros requerimientos, sobre todo desde el punto de vista sanitario.

«Los pasajeros son sometidos a diario a PCR y básicamente los que se bajan no tienen nada, los que se suben y que generalmente llegan del extranjero pueden tener y eso fue lo que vimos la última vez, pero los barcos están preparados para atender este tipo de imprevistos que están considerados», agregó el ejecutivo.

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